lunes, 27 de enero de 2014

Oda y veneración a la cama

La cama. 

Por encima de todo, la cama. 
Las camas. El nido de todos. El sobre. El catre. La cama.

Veneración y admiración por todas las camas. Las negras, las blancas, las de matrimonio, las individuales, las elevadas, las que están en el suelo, las llenas de luz y hasta las opacas, las llenas de cojines y las llenas de mantas. Vida, amor y devoción por las camas. 

Todas, sin excepción, sin prejuicio de tamaño o raza.

¿Alguien más se ha parado a pensar lo insultantemente importantes que son las camas?

La cama es, ni más ni menos, que el altar de nuestro descanso. La cama es aquel lugar de una casa donde empiezas el día y donde lo terminas. Qué importante tiene que ser para terminar y empezar ahí la jornada. 



La cama. Cobijo de sueños, noches y mañanas. Qué bonitas son las noches y llenas de luz las mañanas y, cómo no, ahí está la cama. La cama es donde los niños saltan, donde los adultos copulan y los abuelos descansan. Lugar y cobijo para todas las edades sin discriminación ni farsas. 

A ver quién no ha compartido más de un momento especial con su cama. 
Es el rincón de la casa que más veces nos ha visto indefensos, tristes y cachondos. 
Curiosamente los tres sentimientos que más entregados nos convierten. Y ahí está, cómo no, la cama.

La cama es un lugar donde comes, ves la televisión, tienes sexo e incluso trabajas. Todo, absolutamente todo, lo abarca tu cama. Es el santuario de los domingos y el agujero negro de los lunes. Es tu vida entera sobre una balsa. 

Todo el mundo tiene una cama. Qué importante será si a nadie le falta. Lugar de reconciliaciones y de largas noches amargas.

Para todos. Incluso para los que nunca la han hecho y los que la hacen perfecta.



La cama, que fue tu barco cuando eras un niño, la única que te comprendía cuando eras adolescente, la primera que te vio en cueros con otra persona cuando eras joven, la que te permitió dormir con acompañante (qué mayor vínculo de confianza que ése), la que concibió a tu primer hijo, la que aceptó que durmieras con tu pareja, tu hijo y hasta el perro a la vez, la que te calmará los dolores cuando seas viejo e, incluso, la que despedirá a tu ser más querido. Y siempre estará ahí, tu cama. 

Hecha o desecha pero, al fin y al cabo, tu cama. 

La cama es, aunque no lo parezca, el centro de tu universo. Por no hablar de lo importante que es para tu salud, discursos científicos hay sobre las camas, y aún hay gente que no se las toma en serio. 

Para ayudar un poco, este texto es el reflejo del pensamiento que reina en tu cabeza cuando estás de camino a casa después de una larga noche de farra.

Para todo y para los que tú quieras: tu cama. 

Santuario de tu vida, tu cuerpo y tu alma. 


Entrada inspirada en este álbum, que lo disfrutéis: 



domingo, 26 de enero de 2014

RESUMEN FOTOGRÁFICO DE NUESTRAS NAVIDADES

¡Hola pequeños!

Ya estamos aquí de nuevo. Lo sé... Ha pasado un tiempo, pero no nos hemos olvidado del blog. Por lo menos no de momento ;)

¿Qué tal el comienzo de año? Aunque ya casi llevamos un mes y esta pregunta queda un poco obsoleta... Así que dejando preguntas protocolarias aparte, esta entrada es un remember de nuestras Navidades. Más que nada porque ha sido el último periodo largo que hemos pasado juntos (ya sabéis, estos exámenes...) así que os lo contamos un poco :)

Empezamos las vacaciones en Palma, Rubén llegó justo antes de la hora de cenar y directamente nos fuimos al Rodeo Grill (restaurante para amantes de la carne al que mi familia y yo llevamos yendo casi 20 años) en el que disfrutamos de un steak tartare insultantemente bueno. 

Impaciente por que le trajeran su cacho-carne

Durante la estancia en Palma lo que más hicimos fue ir a patinar con mis primos, amantes del patín como nosotros (y de las tablas, en general) y disfrutamos como niños. Buena temperatura, unos cuantos trucos, comida basura... Viviendo de lujo, vamos.





¡Mi primer ollie!

Mostrando la maquinaria pesada

También, cómo no, os enseñaré dos de mis regalos. Este año ha tenido protagonismo la ropa que, aunque ha sido poca, ha sido la mejor que podía ser. ¡¡Más calidad y menos cantidad!!


Jersey de la marca Aile by Elia Riche. Para los amantes de la mallorquina tela de llengües.

Yo muy feliz con mi camiseta nueva de una marca que me flipa: Hype


Disfrutando de esas tardes de tablas y skateparks con mi camiseta Hype y mis nuevas Vans de la colección Van Doren que compré de segunda mano -prácticamente nuevas- por la mitad de precio (¡muy fan del fenómeno "segunda mano"!)


Y, cómo no... Llegaron "los festejos". Comilonas y más comilonas, mesas despampanantes, atuendos aún más despampanantes, niños gritando, papeles de regalo por el suelo, turrones, vinos, champagne... 


Foto-espejo en la que sospechosamente parezco una embarazada y aún más sospechosamente Rubén tiene cara de papá. Pero tranquilos, que es sólo una foto ;)

Rubén y sus extrañas poses antes de bajar a la cena de Nochebuena

La mesa de Nochebuena. Mi madre es una artista :)

Rubén y mi hermano mirando a saber qué en el iPhone. Estos hombres...

Y, finalmente, la mesa de Navidad. Mi abuela es una artista :)

Por último, y ya para despedirnos, os adjunto un par de fotillos más. Sabemos que suele dar pereza leer parrafadas así que mejor llenarlas de fotos :)


Rubén dudando de pillar la ganga de las Navidades en la tienda de Jaime Mascaró. Pero una ganga gorda. Tan gorda que no parecía de Jaime Mascaró. Ahora, los zapatos, preciosos.

Reunión con mis amigas de toda la vida Mol y Aina, de esas que da igual el tiempo que pase, que si te reencuentras todo sigue como antes. Excepto la casa nueva de Aina, que ahora es una especie de mansión.

Rubén frikeando con su nuevo friki-amigo de la fotografía, Biel, hermano de Aina
En casa, con pijamas y con el gato más cariñoso del universo. Y no, por supuesto que no es Gigi. 
Mis hermanos Pablo y África manteniendo una interesante y profunda conversación delante del fuego.


Y llegamos a Galicia, a casa de Rubén... Echábamos de menos a Jasiño :) 
Las Timberland son waterproof... Y seguimos investigando si la "imitación" de Rubén lo son jajaja


Esta última foto me encanta... Tomada el día 31 de diciembre, hicimos una visita a la zona de Camariñas (espectacularmente virgen). Aquí está Rubén en la puerta del cementerio que conmemora a las víctimas del HMS Serpent que naufragó el 10 de noviembre de 1890 en las costas de esta zona. Me encantan estas historias de náufragos, tormentas y mar... No puedo evitarlo, Piratas del Caribe me marcó demasiado.

Y nada, ¡esto es todo! Un pequeño repaso fotográfico de nuestras Navidades. Habría más fotos y más pequeñas historias si Rubén encontrara las fotos que hizo con su móvil... Pero mientras no las encuentre, ¡ahí va la nueva entrada!


P.D.: Próximamente desvelamos nuestro próximo súper viaje...